En este blog intentamos establecer una conexión entre los conceptos: educación, ciencia, ciudadanía, desarrollo comunitario, enriquecimiento cultural, crecimiento personal y cambio social

lunes, 8 de julio de 2013

El sistema educativo español traumatizado por los exámenes


Como el camino que llevamos en Educación es el de volver a los años sesenta. Toman un interés, más que el historico, los análisis de la educación española de aquella la época. Últimamente he leído un libro interesantísimo que encontré en una librería de saldo. "La enseñanza en España" Colección EBRO. 1969.
Es un librito editado en Francia. (La colección EBRO era próxima al PCE). Los autores son profesores que no firman con sus nombres para evitar represalias. Compartiré con vosotros, poco a poco, algunas perlas.

La lectura de este libro me ha sugerido el siguiente comentario que comparto con vosotros


EL SITEMA EDUCATIVO ESPAÑOL ESTÁ TRUMATIZADO POR “LOS EXÁMENES”

Uno de los lastres de la Enseñanza Pública española es la obsesión por los exámenes. A pesar de que se han cambiado las condiciones y las leyes, la tradición  del “profesor-examinador” pesa como una losa en las mentes de los profesores. El sistema educativo español está traumatizado, aún hoy en día, por un largo periodo obsesivo. Ya va siendo hora de sacudirse el trauma.

Durante muchos, muchos, años los profesores de la enseñanza pública tenían por misión poner exámenes.  Así los alumnos, y la sociedad española en general, entendían que la educación eran las actividades para preparar exámenes de ingreso y exámenes de reválida. 


 Víctor Gracía Hoz en su libro “La Educación en España del siglo XX” analizaba muy bien esta situación en un capítulo titulado La psicosis nacional por los exámenes
quue puedes leer en EDUCACIÓN EN ORCASUR:

http://educacion-orcasur.blogspot.com.es/2012/08/para-ganar-en-perspectiva-en-la.html

Durante muchos años, en el Bachillerato eran abundantes los “alumnos libres”. Alumnos que no podían asistir a los Institutos (los pocos que había) y que cursaban sus estudios en “academias de piso”. Este tipo de alumnos iban al Instituto una vez al año a examinarse. Esto era frecuente por la complicación de los desplazamientos en las ciudades y, más aún en el medio rural.
Por ejemplo,  en el curso 1965_66, la distribución del alumnado de bachillerato (según el Libro Blanco de la Educación) era así:

Alumnos oficiales, 179.487
Alumnos colegiados: 366.807
Alumnos libres: 287.996

(Los alumnos colegiados cursaban estudios centros homologados, generalmente religiosos y acudían a los Institutos a hacer las reválidas de grado y los exámenes de ingreso. Los alumnos libres, estudiaban en casa o en "academias de piso" y debía ir a examinarse de todas las materias de cada curso al Instituto).

Esta situación se ha mantenido hasta los años ochenta. Aquí puedo yo mismo aportar mi testimonio personal. Cuando niño, en los años sesenta, yo estudiaba en regimen de enseñanza colegiada, pero acudía al Instituto San Isidro a hacer las reválidas. Más tarde, mi primer trabajo de profesor lo tuve en 1977. Cuando era estudiante de licenciatura (sin cualificación alguna para ser profesor de nada) dedicaba algunas tardes a ir a una escuela de una cooperativa de maestros que estaba en los bajos de un edificio del barrio del Pilar. Mi misión era  preparar la asignatura de Inglés a chicos que iban a examinarse "por libre" a un Instituto que estaba en la prolongación de General Mola (ahora Príncipe de Vergara). El desplazamiento del barrio del Pilar hasta el Instituto en aquella épòca era una complicada combinación de camioneta, metro y autobús.

Para hacerse una idea de la hipertrofia que suponía examinar a todos estos alumnos libres voy a dar unos datos de 1965. En aquella época había en Madrid 32.046 alumnos libres. Que se examinaban repartiéndose así :

Instituto “Cardenal Cisneros” examinó a 10.333. El “Ramiro de Maeztu” a 4.4575. El “Beatriz Galindo”  a 5.116. El “Isabel La Católica” a  2.554 El  resto de alumnos, se repartía en cantidades menores.”

¿Os imagináis que un claustro actual  como el del “Cisneros” tuviese que examinar: a sus propios alumnos, a los alumnos de 4º y 6º de bachillerato que hacían las reválidas (todos: oficiales, colegiados y libres) y además ¡todos los años! a más de 10.000 alumnos libres, en junio y en septiembre de todas las asignaturas?

No es de extrañar que el sistema haya resultado traumatizado por semejante experiencia.

Creo que los nuevos profesores deberíamos ganar en perspectiva y ver que no hay porqué repetir lo que han hecho con nosotros.

Copio aquí textualmete dos párrafos del libro citado arriba:
“Las consecuencias negativas del sistema [de reválidas] son gravísimas para el niño porque rebasan con mucho el aspecto académico para afectar la esencia misma de su formación humana: la ciencia, la cultura, las adquisiciones más costosas y nobles del saber humano le son mostradas en una perspectiva completamente deformada, como fuente de angustia y no de enriquecimiento, lo que dejará en él una huella decisiva . El amor a la verdad, los hábitos de reflexión y análisis no sólo no se fomentan sino que se evitan como contraproducentes.
Y sobre todo se le inicia, en su más temprana infancia, a la picaresca y al truco, a la hipervaloración de la suerte sobre el esfuerzo, en una palabra a la inmoralidad , le enseña a adaptarse a la injusticia  y vivirla como un fenómeno natural”
 “El sistema [de las alumnos libre] hace que los profesores no puedan funcionar realmente como tales, sino como personas que ayudan a preparar un examen. Ni el centro, ni los profesores pueden asumir función educadora alguna. Ni siquiera enfocar didácticamente las materias que explican de un modo mínimamente creador, pues la facultad de juzgar los resultados les está enajenada. Pueden enseñar, pero no calificar, es decir no pueden enseñar realmente. Pueden sólo amoldarse a los diversos tipos de examen del centro oficial donde están matriculados
Para completra el panorama histórico de lo que han sido los estudios de bachillerato en España os recomiendo este excelente artículo de Patricio de Blas, puublicado en 2011 en nº 17 de revista del Consejo Escolar del Estado: El Bachilerto en busca de su identidad




¿NOS ESTAMOS CARGANDO LA CIENCIA CON "MUNDO-EXAMEN"?

Santiago Ramón y Cajal escribió un libro fabuloso: "Reglas y consejos a los investigadores científicos. Los tónicos de la voluntad"

Santiago ramón y Cajal viene a decir que la investigación científica consiste en estar pensando mucho tiempo sobre la misma cosa.

NOS ESTAMOS CARGANDO LA CIENCIA
Cuando en "Mundo examen" les decimos a los chicos cosas como:

1) No estudies problemas laboriosos. En un examen no te los pueden poner porque no da tiempo.
2) Si no sabes una pregunta pasa a otra. No pierdas el tiempo dándole vueltas.
3) No repases. No repienses. Es preferible hacer lo más que puedas aunque esté regular o imcompleto.
4) Estudia para los globales. No profundices. No amplíes. Aprende sólo un poquito de cada cosa, siempre por encima.
5) No leas los libros completos, solo los resúmense. No deduzcas las fórmulas, solo aplícalas. No profundices. No hagas experimentos. Cuando tengas dudas no preguntes,.... o mejor no te plantees dudas.
6) Tú memoriza la fórmula y aplícala aunque no la entiendas.
7) Las demostraciones no entran.
8) Los experimentos no entran.


Cuando veo a los chicos correr como pollos sin cabeza intentando memorizar unos apuntes, les digo: "¿Os imagináis a Don Santiago Ramón y Cajal, todo angustiado, hasta las orejas de Redbull, corriendo con el microscopio de un lado para otro?" Yo me lo imagino tranquilo, sentado en una mesa mirando con paciencia por el microscopio y rodeado de papeles y libros."



En EDUCACIÓN EN ORCASUR:

4 comentarios:

Otras Políticas dijo...

Aprobar un examen suele consistir en trasladar datos e informaciones de un soporte a otro empleando la memoria como recipiente. Terminado el examen, una vez cumplida su función, la memoria se vaciaba para que pudiera almacenar otra cosa.
Así, sin haber leído a Quevedo, fui capaz de enumerar, con éxito, las principales características de la lírica barroca. De forma similar, memorizando y reproduciendo sin llegar del todo a comprender, dejé atrás las ecuaciones, la formulación y las declinaciones latinas.
Imagino que la mayoría de los que hemos pasado por la escuela hemos tenido una experiencia similar; por eso no deja de sorprenderme que le otorguemos tanta credibilidad a este tipo de pruebas, asumiendo que existe una relación directa entre la nota que se obtiene en un examen y la cantidad de conocimientos que se poseen. Y basta un ejemplo: obtener el certificado de aptitud pedagógica y aprobar una oposición no garantiza que se tengan dotes para la docencia, ni siquiera proporciona la certeza de que se domine un temario.
http://www.otraspoliticas.com/educacion/examenes

recuperar madrid dijo...

Buen trabajo de recuperación de la historia reciente.

Anónimo dijo...

BUEN DOCUMENTO, ÁNGEL, ME HA HECHO RECORDAR MI INFANCIA, EL BACHILLERATO LIBRE EN IES LOPE DE VEGA. VENÍA DE 90 KILÓMETROS, EN TAXI DESDE LAS 5 DE LA MAÑANA, ERA HORRIBLE: ENORMES COLAS EN LA ESCALINATA DEL INSTITUTO PARA ENTRAR EN EL AULA. TRAUMÁTICO. NO SÉ NI CÓMO SALIMOS ADELANTE. ESTO, DE 11 A 14 AÑOS.GRACIAS QUE NUESTRAS MADRES NOS ACOMPAÑABAN.

EL POLO OPUESTO LO TENEMOS AHORA. MUCHAS FACILIDADES AL ALUMNO, Y POCO ESFUERZO EN ELLOS. A NOSOTROS, NOS TOCA SEGUIR CON NUESTRA LÍNEA DE LA INFANCIA, Y EL ESFUERZO LO PONEMOS NOSOTROS.

TU BLOG ES INTERESANTÍSIMO.VALORO TU ESFUERZO EN EL RIGOR QUE OFRECES EN TUS TEXTOS. ES LO MÁS INTERESANTE QUE CONOZCO EN PUBLICACIONES EDUCATIVAS ACTUALES, YA QUE ADEMÁS REFIERE A LA HISTORIA EDUCATIVA, PARA CONTEXTUALIZAR LA RELACIÓN DE ANTES Y AHORA.

SIGUE EN LA MISMA LÍNEA.

UN SALUDO. FELICES VACACIONES

Casandra dijo...

Maria Montessori
1870-1952. Educadora y médica italiana.


La primera tarea de la educación es agitar la vida, pero dejarla libre para que se desarrolle.
Como no he podido dejarte la cita aqui te la dejo,