En este blog intentamos establecer una conexión entre los conceptos: educación, ciencia, ciudadanía, desarrollo comunitario, enriquecimiento cultural, crecimiento personal y cambio social

miércoles, 7 de julio de 2010

Francisco Giner de los Ríos y la Institución Libre de Enseñanza




En el pensamiento pedagógico español, la figura y la obra de Francisco Giner de los Ríos es una referencia imprescindible para cualquier reflexión que se haga sobre cuál debe ser el papel de la institución escolar y cómo debe establecerse un método de enseñanza adecuado para formar hombres libres y completamente humanos.

Para saber más: Francisco Giner de los Ríos y las figuras de la ILE

Como una primera aproximación a figura de Francisco Giner de los Ríos y la Institución Libre de Enseñanza he escaneado y convertido en texto un capítulo titulado LA INSTITUCIÓN LIBRE DE ENSEÑANZA Y UN «SANTO LAICO» QUE SE LLAMA GINER DE LOS RÍOS del libro de José Luis ABELLÁN. HISTORIA DEL PENSAMIENTO ESPAÑOL, de Séneca a nuestros días. ESPASA. 1996. Páginas 429 - 438


Giner y la Institución Libre de Enseñanza en Scribd:

Giner y la Institución libre de enseñanza


Para hacerse una idea rápida del pensamiento educativo de Giner de loas Ríos copio a continuación unos cuantos párrafos seleccionados del texto anteriormente citado.

Las ideas clave son:
  • La acción educativa se realiza básicamente por la influencia personal. De ahí la importancia de educadores íntegros, con personalidad, y sentido ético. Educadores que se acerquen afectivamente a los educandos para despertar intereses e inquietudes y acompañar al grupo en un crecimiento en común.
  • Lo más importante de las instituciones educativas es su orientación. Hay que saber bien hacia dónde se quiere ir y qué se pretende.
  • La educación es algo integral cuya finalidad es formar personas vivas. Nuevos métodos de enseñanza son necesarios.

Giner —el Sócrates español, como ha sido llamado— fue un hombre de tradición oral, igual que lo fue el griego, y él mismo lo sabía y era plenamente consciente de ello cuando afirmaba que su más alto ministerio como maestro era administrar el «Santo Sacramento de la conversación». Pero no sólo era la palabra su medio pedagógico de acción; era el ejemplo, la conducta y, en definitiva, la influencia personal. Cuando uno de sus alumnos, Pablo de A. Cobos, se pregunta cómo ha sido posible el cambio del panorama espiritual de España entre 1876 y 1930, él mismo se contesta: «Con una escuela, la más humilde escuela de Madrid, la Institución Libre de Enseñanza. Y con un procedimiento: la influencia personal. Y con unos principios, firmísimos, de conducta irreprochable, purísima. A su lado, un grupo de hombres con la hombría en toda plenitud. Junto a cada uno de estos hombres, otro grupo cada día más amplio. Y otro grupo luego. Y repartidos por toda España, y por todas las actividades del pensamiento, educando siempre con la palabra y con la conducta.»
Este texto de Francisco Giner de los Ríos define bastante bien cómo él concebía la escuela y el proceso educativo. Ideas que desarrolló la Institución Libre de Enseñanza en sus múltiples obras.

Hay que evitar en esta nueva visión de la enseñanza propuesta por la Institución Libre de Enseñanza los viejos símbolos materiales de una enseñanza tradicional y anquilosada. «Transformad esas antiguas aulas —dice Giner—; suprimid el estrado y la cátedra del maestro, barrera de hielo que aisla y hace imposible toda intimidad con el discípulo; suprimid el banco, la grada, el anfiteatro, símbolos perdurables de la uniformidad y del tedio. Romped esas enormes masas de alumnos, por necesidad constreñidas a oír pasivamente una lección o a alternar en un interrogatorio de memoria, cuando no a presenciar desde distancias increíbles ejercicios y manipulaciones de que apenas logran darse cuenta. Sustituid en torno del profesor a todos esos elementos clásicos por un círculo poco numeroso de escolares activos que piensan, que hablan, que discuten, que se mueven, que están vivos, en suma, y cuya fantasía se ennoblece con la idea de una colaboración en la obra del maestro. Vedlos excitados por su propia espontánea iniciativa, por la conciencia de sí mismos, porque sienten ya que son algo en el mundo y que no es pecado tener individualidad y ser hombres. Hacedlos medir, pesar, descomponer, crear y disipar la materia en el laboratorio; discutir, como en Grecia, los problemas fundamentales del ser y destino de las cosas; sondear el dolor en la clínica, la nebulosa en el espacio, la producción en el suelo de la tierra, la belleza y la Historia en el museo; que descifren el jeroglífico, que reduzcan a sus tipos los organismos naturales, que interpreten los textos, que inventen, que descubran, que adivinen formas doquiera... Y entonces la cátedra es un taller y el maestro un guía en el trabajo; los discípulos, una familia; el vínculo exterior se convierte en ético e interno; la pequeña sociedad y la grande respiran un mismo ambiente; la vida circula por todas partes y la enseñanza gana en fecundidad, en solidez, en atractivo, lo que pierde en pompas y en gallardas libreas.»






Interesantísima conferencia de Rodolfo Llopis sobre francisco Giner de los Ríos y La Institución Libre de Enseñanza. Oir su voz es auténtico lujo. Os recuerdo que durante el primer gobierno del a II República rodolfo Llopis fue Director General de educación Primaria. 
http://web.ua.es/devuelveme-voz/visor.php?fichero=10452.mp3&idioma=es

http://devuelvemelavoz.ua.es/devuelveme-voz/visor.php?idioma=es&fichero=9202.mp3


Para saber más:

En EDUCACIÓN EN ORCASUR: